Villas-Boas, el discípulo de José Mourinho

“Sé lo que pretenden de mí y sé cómo alcanzar ese éxito, incompetente es lo que no soy, tengo las cosas debidamente definidas y sé lo que quiero para mi equipo”. Con estas declaraciones André Villas-Boas arrancó su periplo como entrenador del Oporto, y a pesar de no querer ser comparado con su antiguo jefe, el ‘Special One’ José Mourinho, guardan similitudes tanto en su manera de entender el juego como en su trayectoria profesional, también ligada al ‘gentleman’ de los banquillos, Sir Bobby Robson.

Nacido el 17 de octubre de 1977 en Oporto y de familia acomodada, el portugués tan sólo tenía 16 años cuando se atrevió a cartearle informes futbolísticos a su vecino y por aquel entonces entrenador del Oporto: Sir Bobby Robson, del que más adelante formaría parte su ‘staff’ técnico, y donde allí conocería a José Mourinho, su futuro mentor.

Tras del fichaje de Robson por el  FC Barcelona, Villas-Boas continuó su formación como entrenador en las categorías inferiores del Oporto hasta su marcha como Director de jóvenes promesas de las Islas Vírgenes y como asistente de la Selección Nacional de dicho país. A la edad de 25 años se unió al cuerpo técnico de José Mourinho, el cual lo definió  como “sus ojos y oídos” a la hora de realizar las labores de ‘scouting’ de los equipos rivales. La relación ‘maestro – alumno’ comenzó con el Oporto, que se prolongó con el Chelsea y el Inter, hasta su marcha durante  la pasada temporada al Académica de Coimbra de la liga portuguesa, que por aquel entonces se encontraba colista con ningún triunfo en su casillero particular y siendo uno de los presupuestos más modestos del campeonato. No obstante, su capacidad táctica y motivadora logró lo que parecía ser una quimera, la salvación del Coimbra.

Con estos precedentes el Oporto decidió contratar al joven luso como sucesor del laureado Jesualdo Ferreira, una operación excelente a tenor de los resultados que está cosechando en la ‘Liga Sagres’: líder invicto con 9 victorias y un solo empate a 10 puntos de diferencia con el segundo clasificado, el Victoria de Guimaraes; además de endosarle un 5-0 al Benfica, campeón de la pasada temporada.

André Villas-Boas declaró en más de una ocasión que no guarda similitudes con ‘The Special One’, pero su carácter en los terrenos de juego, su capacidad analítica de los encuentros, rozando lo impulsivo, y su forma de alentar a la plantilla y a la afición afirma todo lo contrario. Y quizás en un futuro, su palmarés también.

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