El resurgir de Constantinopla

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Ayer entre emoción desigual, entre rosas y abrazos Hamit Altintop se despidió de la afición del Bayern Múnich. No pudo jugar debido a una lesión que sufre en la espalda. Parece que con el acto de ayer se corrobora la salida del jugador otomano, lo que no es tan seguro es que su rumbo sea Madrid. El jugador quiso aclarar que todavía no tiene firmado nada, y que sería un sueño jugar en el Real Madrid, hoy es ya un hecho.

¿Qué gana el Real Madrid con la incorporación de Altintop?

En estos días, no sabemos si para secundar la estrategia del Real Madrid o porque realmente hay un deseo renovador, un cambio de aires; la prensa de la capital habla de ‘Equipo frene a más galácticos’. No sabemos si la crisis tiene algo que ver, si la rigidez del mercado reduce las posibilidades o si realmente es un deseo de Mourinho, lo cierto es que Hamit Altintop es el jugador perfecto para esa idea de equipo.

Su contratación sólo suma. Ayer su despedida de en el Allianz fue dispar, los aplausos chocaban con otras caras y opiniones que no acaban de reconocer el mérito de Altintop. Las lesiones y los problemas físicos le han impedido marcar una época, tener a Ribery o Robben por delante también tuvo algo que ver. Pero en estos años, con la selección turca, en el Schalke y desde 2007 en el Bayern Múnich una cosa ha quedado clara. El pequeño de los Altintop en un obrero del fútbol, incansable, comprometido y polivalente, lo que busca Mou.

Eso es lo que va a aportar. Hamit Altintop se puede comparar Solari en otra época o con Míchel por su posición en el campo. Es el clásico jugador número 12, algunos lo comparan a otros escaparates como Keita en el Barça, o Park en el Manchester. Los tres encajan en un mismo perfil de jugador sacrificado y polivalente.

No es excesivamente veloz, no es excesivamente técnico, no tiene un último pase prodigioso, pero al loro con el trabajo oscuro que hace siempre que sale. A veces cuarenta minutos a veces solo diez, pero siempre se deja la piel. Este tipo de futbolistas ‘alma’, sacrificados suelen ser catalogados como eso, labradores con mucho mérito, y se tiende a frivolizar con sus cualidades técnicas, a veces la rudeza de su estilo empaña la realidad de sus botas. Como Toquero en el Athletic, como el propio Khedira en el Real Madrid.

Hamit Altintop posee un disparo lejano envidiable (ganó el Trofeo Puskas al mejor gol de 2010 con una volea espectacular en el aire), es preciso en el pase, en banda da buen rendimiento y pone buenos centros, tiende a descolgarse y a menudo sorprende llegando desde atrás. Al loro con la fuerza física y la contundencia en el disparo de este chico, un jugador con clase y toque también, conjunción de entrega y quilates.

Tiene carácter pero sabe aceptar su rol de suplente. La realidad de sus lesiones o la participación secundaria es algo que tiene asumido, especialmente en esta etapa en el coloso bávaro. Eso le gusta a Mourinho, no confundir conformismo con compromiso. Mourinho busca un suplente de lujo, un currante que haga piña y contribuya a reforzar el equipo, a hacerlo más serio.

Además viene libre de cargas. Eso le gusta a Florentino. Acaba contrato y queda libre, las últimas informaciones hablan de un contrato de cuatro años en el que percibiría unos 2´5 millones por temporada. Hamit ahora tiene 28 con lo que residiría en la casa blanca hasta los 32.

Esa es la razón que más gusta a la directiva. Es un fichaje económico, una ‘ganga’. El riesgo son las lesiones. Pero la apuesta es segura si han observado la trayectoria del pequeño de los hermanos Altintop. En los partidos importantes Van Gaal confió en él. Fue titular en la final de la Champions el año pasado contra el Inter. Es un seguro, su rendimiento en el campo es indiscutible, su compromiso y esfuerzo es de los que levantan a la grada, a lo Michel Salgado, o la primera etapa de Lass, un correcaminos polivalente que solo suman al equipo, de carrera descocada, de recuperación de balón, de partirse la camisa, y eso le encanta al Bernabeú.

Con la confirmación oficial el Real Madrid está haciendo un fichaje inteligente, de esos que no abundan mucho últimamente en la Casa Blanca. Con Hamit Altintop ganan en plantilla, para una temporada larga y dura, para la Liga, se necesitan de pulmones como los del medio turco. Con él se amplía el ejército de alemanes y turcos requeridos por Mourinho, en épocas de flaqueza el espíritu alemán y la ambición otomana son las recetas para devolver al Real Madrid a la primera línea de la élite del Fútbol. Este año Mourinho ha dejado claro que no tiene confianza en todos los jugadores de la plantilla, no se fía de Benzemà, de Canales, de Pedro León, no se fiaba de Granero.

Porque Mou pide mucho más, pide esfuerzo y resultados, efectividad y perfección. Porque Altintop es de esos hombres comprometidos en los que el entrenador pone su confianza, Mourinho sabe que con gente del corte de Altintop la plantilla gana en variedad y en seguridad. Hamit Altintop se suma a Özil, Sahin o Khedira, la media luna sale en la noche de Madrid, para darle un futuro esperanzador a un proyecto esperanzador. Las cenizas del imperio otomano siguen vivas, y prometen calentar la Liga BBVA 2011/2012. La riqueza de Constantinopla será el manantial de fuerza y energía con el que el Real Madrid se abastecerá en el próximo curso.

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