Nos echasteis en cuartos, ahora temednos

Cuartos de final y Selección Española. Durante años escuchar estas dos ideas significaba desilusión, eliminación, frustración, mala suerte, lágrimas… De nuevo España afronta unos cuartos de final en un torneo y ahora ‘La Roja’ es el coco que nadie quiere. El peor rival que te puede tocar. Nos respetan, nos temen. Ya saben quién es España.

No queremos pecar de vanidosos aquí en manda pelotas pero romper la barrera de cuartos hace cuatro años frente a Italia en aquel penalti de Fábregas fue una inversión de futuro. Luis Aragonés venía tiempo avisando de que España ‘quería estar cerca de los mejores’. Su trabajo fue discutido y casi le costó el puesto cuando la clasificación para la Eurocopa 2008 se ponía cuesta arriba y dejaba de contar con Raúl, pero lo cierto es que esa frase del Sabio de Hortaleza fue un acierto. España llegaba a cuartos en la pasada Eurocopa frente a Italia, la por entonces, actual campeona del mundo, y todavía con el recuerdo de los cuartos de final en Usa´94 con el famoso codazo de Tassotti a Luis Enrique.

Ese día, el 22 de Junio de 2008, España rompió la barrera psicológica de cuartos, se quitó los complejos del pasado y abrió un punto de inflexión. Hay un antes y un después en el fútbol español después de ese día. Nos tomamos la venganza con Italia, o al menos parcialmente porque España no ganó ese día, no lo olvidemos, como tampoco ganó el pasado mes de Agosto en un amistoso ni tampoco ganó en el primer partido de la fase de grupos del grupo C. Pero ahora no vamos a hablar de Italia. Aún no…

Tampoco de otras selecciones que si en el fútbol hay un Dios como dice habitualmente nuestro compañero de Canal +, Carlos Martínez, parece que es justo y antes o después te da lo que antes te quitó; por eso, soñamos con el día que en un partido a vida o muerte se cruce Corea para saldar viejas deudas…

Pero si duda, los que seguramente se cruzarán en nuestro camino el próximo sábado 23 de junio a excepción de la anfitriona Ucrania, serán Inglaterra o Francia. Sólo oírlos da respeto. De acuerdo, pero esta selección tiene memoria y este país se quedó tres veces con la miel en los labios por culpa de estos dos países y no hay que remontarse muchos años para recordarlo: En la Eurocopa de Inglaterra ´ 96, la España de Clemente con Zubi, Amor, Alfonso o Amavisca en sus filas bailó en Wembley a la Inglaterra de Shearer, Gascoigne y David Seaman. Manjarín falló un mano a mano con el meta del Arsenal y a Julio Salinas le anularon un gol en un discutidísimo fuera de juego. Inglaterra necesitaba de un milagro porque estaba siendo avasallada por ‘la furia’ y este milagro apareció en los penaltis cuando Hierro y Nadal fallaron sendos lanzamientos que nos enviaron a casa.

Esa selección se merecía haber pasado a semifinales pero nos fuimos de la forma más amarga: en penaltis habiendo sido mejores. Sin duda, fue un palo para los jugadores, un palo que les volvería a golpear cuatro años después en la Eurocopa de Bélgica y Holanda.

Esta vez, España que contaba en sus filas con Raúl, quizás en su mejor momento, además de con jugadores como Munitis, Fran, Mendieta o Guardiola, se las veía con la Campeona del Mundo en aquel entonces y con la futura ganadora del torneo, Francia, con Djorkaeff, Anelka, Pires o Zidane en su plantilla.

Zidane adelantó a los galos con un golazo en el que nada pudo hacer Cañizares, pero poco después empató de penalti Gaizka Mendieta que estaba sellando un torneo extraordinario. Djorkaff de nuevo adelantó a los franceses y en el tiempo de descuento, Abelardo calló en el área pequeña y el colegiado pitó penalti. El encargado de tirarlos era Mendieta pero ya había sustituido, así que el que tenía que asumir la responsabilidad no era otro que Raúl González Blanco que venía de ganar la octava con el Real Madrid precisamente en París. Raúl engañó a Barthez pero el balón se fue por arriba de la portería. Otro palo. A casa en cuartos cuando de nuevo se acariciaban las semifinales. A Raúl siempre le pesó ese fallo. Quizás en ese gol estaba el balón de oro que se fue para Michael Owen.

Seis años después, en el Mundial de Alemania ´06 esta vez en octavos de final, una España joven y renovada con Villa, Torres o Cesc, pero aún con pesos pesados como Salgado o Raúl se las veía de nuevo con una veterana Francia en la que aún Zidane ejercía de maestro de ceremonia. El choque estaba siendo intenso pero ambos conjuntos se mostraban bastante igualados. Se adelantaba España en la primera parte con un penalti transformado por Villa que ya empezaba a asumir responsabilidades pero antes del descanso Ribery empató en una contra. En una tosca segunda parte, un forcejeo entre Henry y Puyol en el que el francés le hizo carga al defensa del Barcelona fue pitado como falta pero a favor de los galos. Patrick Viera metió el segundo gol que adelantaba al equipo francés tras el balón botado en esa falta. Con España ya al ataque y a la desesperada, Zidane nos remató cuando media España quería jubilarle. Fue otro palo más para un equipo que era la semilla del que dos años más tarde triunfaría en Austria y Suiza.

España a partir de entonces se ha proclamado Campeona de Europa y del Mundo. Pero aún nos quedan cuentas pendientes con ingleses y franceses. El tiempo pone a cada uno en su sitio y el fútbol te da lo que te quita. Y la Selección Española se merecía haber llegado más lejos en estos partidos.

Se reían de nosotros, éramos el equipo gafe, el de la mala suerte… se puede decir que jugar con España era casi un chollo.

Pero eso es pasado. Ahora ‘la roja’ defiende título y aspira a conseguirlo. Ya nos respetan, ya nos temen, Y España busca venganza.

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