Poderoso caballero es Don Dinero

wordpress.com

No es de extrañar que grandes jugadores en el ocaso de su carrera, o por lo menos, cuando su DNI dice que ya han pasado los treinta y tantos, prefieran dejar el fútbol de élite de primer nivel y fichen por equipos y ligas menos potentes.

El dinero parece convencer a los más fieles y comprometidos con un club y no es raro que jugadores de élite, aun con mucho fútbol en sus botas, cambien de aire y acaben en las llamadas ligas exóticas. Raúl González, tras triunfar con el Schalke 04 en Alemania o Didier Drogba, héroe en la última Champions League con el Chelsea,son los últimos ejemplos.

go.com

El costamarfileño se va a China donde le espera su antiguo socio en el Chelsea, Nicolas Anelka. Ambos serán la dupla de ataque del Shangai Shenhua. Dinero, sí, pero también amistad. Y es que no es la primera vez que antiguos socios se vuelven a reunir en un equipo más pequeño, a veces exótico, y con un potencial menor que el club en el que desarrollaron parte de su carrera, por estar al lado no ya de un compañero, si no de un amigo. Todos recordamos a Emilio Butragueño cuando se marchó al Atlético Celaya de México en 1995 para ser máximo goleador y subcampeón de liga. Al año siguiente, ‘el Buitre’ ya no volaba sólo: Míchel y Hugo Sánchez ficharon por el equipo mexicano apurando sus días como futbolistas y volvían a formar un tridente que asombró a Europa en los años ochenta.

Hay jugadores que se van a estas ligas más flojas por dinero, por darle a la liga más renombre y potencial o por formar parte de un proyecto de futuro. Pep Guardiola después de asentarse en el Brescia junto a un joven Pirlo o a Roberto Baggio y con sólo 32 años se marchó a Qatar con el Al-Ahli, liga donde terminaron otros cracks mundiales como Gabriel Omar Batistuta o Claudio Caniggia. Incluso Fernando Hierro tras dejar el Real Madrid fue seducido por los petrodólares, sin embargo el malagueño tenía más fútbol en sus botas y decidió volver a Europa, a una liga fuerte como la Premier League fichando por el Bolton inglés y donde se reunió con parte de la defensa del Real Madrid de la octava Copa de Europa como eran Julio César o Iván Campo.

la-redo.netLa liga norteamericana de fútbol es una de las que ‘hipotecan talento’ de cara a atraer inversores, generar ingresos y dotar a la liga de más competitividad .Ya en los años setenta el New York Cosmos contó con jugadores como Pelé o Bechenbauer, mientras que en los últimos años jugadores como David Beckham y Robbie Keane (Los Angeles Galaxy) o Thierry Henry (New York Red Bulls) han hecho que la Major League Soccer crezca en nivel y exigencia. De hecho, no es raro que un futbolista baraje ofertas para jugar en Norteamérica atendiendo ya más a razones deportivas que económicas. Por ejemplo, algunos talentosos jugadores norteamericanos como Lando Donovan con ofertas de media Europa de clubes importantes, prefieran quedarse en territorio patrio.

India, es otro retiro dorado para jugadores que buscan llenar sus bolsillos en una o dos temporadas a cambio de popularizar el deporte rey. Fabio Cannavaro después de dejar el Real Madrid, fichó por el mencionado anteriormente Al-Alhi de Qatar pero fue despedido por bajo rendimiento y ahora juega en India en el Siliguri, mientras que Hernán ‘Valdanito’ Crespo, dejó el Calcio para recalar en el Euro Musketeers. A Tailandia se marchó Robbie Fowler al Muanthong United tras una exitosa y controvertida por momentos, carrera en la Premier League.

A veces llama la atención cómo un jugador se va por probar cuando aún tiene bastante fútbol en sus botas como Julio Salinas que dejó el Deportivo de la Coruña para fichar por el Yokohama Marinos japonés para volver a España a seguir marcando goles en el Sporting de Gijón y Alavés.

El caso más reciente, el de Raúl González Blanco, alma y capitán del Schalke 04, que habiendo anotado veinte goles entre todas las competiciones y clasificando al conjunto de Gelserkinchen para la próxima edición de la Champions League, ha optado por dejar a los mineros y el futbol de élite, y ha fichado por el conjunto catarí Al – Sadd por cuatro temporadas: dos como jugador y dos como entrenador. La razón: dar caché a un país que en 2022 organizará el Mundial de fútbol, ir adquiriendo experiencia para ser entrenador y como no, los petrodólares que le han hecho descartar seguir en una liga potente como la Bundesliga por una menos exigente como la catarí, sí, pero que paga mejor. Y cuando hay dinero, parece que nadie entiende de colores ni de sentimientos.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies