Una ‘manita’ de esperanza (0-5)

45 minutos le bastaron al Real Madrid para apabullar al Valencia en la caldera en la que se había convertido Mestalla. Higuaín abrió el marcador para que Di María y Cristiano Ronaldo le siguieran con dos goles cada uno.

Llegaba el partido con el ruido de fondo sobre lo ocurrido en la Copa el pasado martes. Quizás el centrarse en los temas arbitrales y calentar el ambiente desde la prensa acabó por influir negativamente en los jugadores valencianistas, demasiado temerarios al igual que el planteamiento de su técnico Ernesto Valverde.

Mourinho esta vez dejó de lado sus teorías conspiranoicas sobre las filtraciones y problemas del vestuario y alineó al mejor equipo posible, en beneficio de los suyos. Casillas y Cristiano fueron de la partida. No hizo falta que el portugués entrase rápido en el partido. Özil, Higuaín y Di María se encargarían de llevar el peligro en la primera media hora, con respuesta de los locales en un par de ocasiones. Sin embargo, este tercio de partido ya pintaba a favor de los blancos. Un servicio del ‘Fideo’ para el ‘Pipa’ había puesto el primer tanto en el marcador en el minuto 8.

Hasta que apareció el factor desequilibrante. Cristiano decidió que era la hora de tomar las riendas del encuentro. A diferencia de otros días, encontró socios para acabar con el rival. Orquestados por un magnífico Özil, Ronaldo y Di María anotaron dos goles cada uno, en 11 minutos arrolladores con contragolpes para enmarcar, que llevaron al descanso a un Madrid digno de la pasada campaña. La determinación del portugués es cada día mayor, subiendo puestos sin parar en la lista de leyendas madridistas.

La pegada, los pases verticales, la rapidez y la presión habían vuelto. Valverde se la había jugado adelantando la defensa, y el conjunto merengue disfrutaba a sus anchas de su juego. Salieron al campo sin presión alguna, sabiendo que esta no es su competición y con las ideas claras de como hacer daño al contrario.

Solo algún chispazo de Piatti, lo único reseñable de los chés, le dieron ‘vidilla’ a un segundo tiempo que sirvió para que Mourinho diese descanso al magullado Alonso, al cada día mas dueño del centro del campo Khedira y a la estrella del partido Özil.

El Valencia debe levantarse para el choque del miércoles en la vuelta de la Copa, si quiere que la remontada sea en algún momento una opción. El Madrid, por su contra, debe darle continuidad a lo visto sobre el terreno de juego. No se veía tal exhibición desde la vuelta de la Supercopa frente al Barça en agosto. Justo el mismo día que pinchó el Manchester United realizando un mal partido, los blancos dejaron ver que este inicio nefasto de temporada se puede salvar a lo grande. En un mes se verán las caras, el sentimiento de que se aspira a todo, quedó patente en Mestalla.

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