Por inercia de la Champions (3-1)

mundodeportivo.com

El Barça ganó con relativa facilidad y comodidad a un Rayo que solo luchó hasta el primer gol culé. La asociación entre Villa y Messi volvió a funcionar a la perfección, tal y como ocurrió en Champions.

Roura avisó de que el exceso de euforia podría crear un estado de excesiva relajación en el equipo, totalmente desaconsejable para Liga y Champions. Por suerte, los jugadores parecen haber despertado del letargo que se produjo en esa semana fatídica donde el Real Madrid y Milan parecieron noquear a los culés.

marca.comEn lo que parece ser el último partido de Roura a los mandos del F.C. Barcelona (Tito parece que estará para el próximo), el técnico culé puso en el campo artillería pesada. Quizás fue porque es mejor sentenciar la Liga cuanto antes, o tal vez por dar las gracias a una afición que fue vital en la remontada frente al Milan. Lo cierto, es que el Barça salió con lo mejor que tenía (a excepción de Alves y Pedrito).

Como todo el mundo sabe, el idilio de Messi con el gol jornada tras jornada, sigue intacto en la Liga, y frente al Rayo no iba a ser diferente. En los primeros minutos, el balón iba a resistirse a besar las mallas, ya que el argentino tuvo dos ocasiones clarísimas para inaugurar el marcador. En la primera no acertó a rematar a puerta vacía un regalo de Cesc, y la segunda, el travesaño escupió su disparo.

marca.comAdriano se iba a lesionar a los 20 minutos de juego (estará de baja entre 4 y 6 semanas), dejando su lugar a Alves. Cinco minutos después, Villa, después de un buen pase de Messi, iba a abrir el marcador. Cerca del descanso, iba a ser el ‘Guaje’ quien le devolviera la asistencia al argentino, que batía por bajo a Rubén por segunda vez.

El Barça se fue al descanso con una sensación de superioridad frente al Rayo inmensa, y lo que es mejor, demostrando que su potencial futbolístico está intacto, listo para afrontar el tramo final de la temporada, el más decisivo.

marca.comEn los primeros compases de la segunda mitad, primero Alves y luego Alexis, pudieron hacer el 3-0, pero el palo y la falta de puntería lo evitaron. Quien no falló fue el de siempre. Messi recibió de Alexis, le ganó la carrera a su marcador y la puso por encima de Rubén con un toque sutil.

El tercero del Barça mató el partido, haciendo que la última media hora de la segunda parte fuera un puro trámite, salvo una excepción. Un viejo conocido del Camp Nou, no iba a fallar a su cita con el gol. Raúl Tamudo recortaría distancias, demostrando, una vez más, que se le da muy bien batir la portería culé. Por suerte para el Barça, esta vez, su gol no tuvo ninguna trascendencia.

Twitter: @djm_9

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies