El infierno del ‘Santo’

No disputa un partido desde enero cuando se rompió la mano tras recibir una patada de Arbeloa ante el Valencia en la vuelta de los Cuartos de Final de la Copa de S.M. el Rey.

Nadie duda que la presente campaña está siendo la más complicada de la trayectoria de Iker Casillas. La situación que atraviesa actualmente, ni siquiera se puede comparar con la anterior ocasión que fue apartado de la titularidad allá por la temporada 2001/2002 cuando el por entonces técnico blanco, Vicente del Bosque, decidió otorgarle la portería a César. En aquella ocasión, Iker tenía apenas 21 años y toda una carrera deportiva por delante; no obstante, aquel mirlo fue decisivo en la consecución de la ‘Novena’ cuando entró sustituyendo al lesionado portero extremeño y realizó tres paradas que llevarían al Real Madrid al trono europeo. Fue el principio de una etapa llena de milagros.

Desgraciadamente para él, ni esta, ni muchas otras actuaciones a lo largo de su periplo en la portería del Real Madrid, parecen ser suficientes para que José Mourinho haya vuelto a confiar en él desde su lesión en Mestalla. La llegada del técnico de Setúbal en el año 2010, coincidió con la consecución del Mundial por parte de la Selección Española en la que Casillas fue una vez más, clave. Por aquel entonces, Mou no dudaba en afirmar que “tenía al mejor portero del mundo” (cuando decidió que Adán no disputase siquiera la primera fase de Copa) y que “Iker merece un Balón de Oro”. A día de hoy, se ratifica una vez más la teoría de que el fútbol tiene poca memoria, por no decir ninguna…

Durante ese primer curso de Mou en el banquillo del Madrid se consiguió la Copa del Rey frente al Barcelona y las relaciones entre capitán y entrenador eran de absoluta cordialidad y fueron muchos quienes afirmaron que el portugués se había comido la personalidad del guardameta cuando Iker se mostró crítico con los arbitrajes de las Semifinales de Champions contra el eterno rival. Nuevamente, en verano de 2011 con la disputa de la Supercopa Española entre Real Madrid y FC Barcelona, se desató el conflicto entre ambos equipos en el cual el capitán dirigió duras palabras hacia los culés para, poco tiempo después rectificar con una llamada a su amigo y capitán blaugrana Xavi Hernández. Este fue un claro punto de inflexión en la relación entrenador-capitán.

A pesar de ello, la pasada temporada el equipo rindió a un altísimo nivel consiguiendo el título de Liga con 100 puntos (récord que puede igualar el Barcelona) y 120 goles a favor. No obstante los rumores de la mala relación se encontraban presentes a pesar de que se tratara de ocultar por ambas partes. Tras levantar la Eurocopa este verano con ‘la Roja’, Casillas comenzó siendo titular para Mou, levantando una Supercopa de España a principio de curso en la que fue, por enésima vez, clave al salvar el presumible 4-1 de Messi en la Ida que provocó el contraataque del 3-2 final que dejaba el título a tiro para los blancos.

Durante el primer tercio de temporada se vio a un Iker apático, dubitativo, e incluso según el portugués, “acomodado”. Esto le llevó al banquillo antes de finalizar la primera vuelta en beneficio de un Adán al que le vino demasiado grande.Casillas reapareció tras la expulsión de su compañero al siguiente partido y recuperó la titularidad rindiendo a un gran nivel hasta que unos días más tarde, una patada de Arbeloa le dejara en el dique seco durante, en principio, dos meses.

Mourinho aprovechó entonces su ‘deseo’ de siempre de fichar a Diego López, el cual ha cumplido con creces, incluso por encima de las expectativas, y Casillas se ha visto relegado al banquillo sin ninguna oportunidad. La prensa se impacienta y pregunta en Ruedas de Prensa al entrenador sobre la situación del Capitán, a lo que el luso responde que “está entrenando no bien, sino que muy bien” y que “su oportunidad llegaría tarde o temprano”. Semanas después, ante otro tiroteo de preguntas, Mou no dudó en ensalzar la figura de Diego López afirmando que “se arrepiente de no haberlo fichado antes” ,que “le gusta más que Iker Casillas” y que “mientras sea entrenador –le quedan dos partidos en el banquillo- jugaría Diego”.

Además de estos varapalos por parte de Mou, ha visto cómo su propia afición le llamaba ‘topo’ y cómo se profanaba un monumento suyo en Móstoles. Ante toda esta situación ‘el suplente’ se ha mostrado con una actitud profesional, obediente y apoyando a sus compañeros en los momentos difíciles que han ido llegando, primero en Champions, y esta pasada semana en Copa. Nada de esto sirve para que pueda gozar de unos minutos para poner a punto su confianza de cara al compromiso internacional de este verano, la Copa Confederaciones, a la que irá al menos convocado. A sus recién cumplidos 32 años, puede presumir de haber conseguido todos los títulos posibles, un total de 19, entre los que destacan 2 Eurocopas, 1 Mundial, 2 Champions o 5 Ligas.

Ni esto, ni sus 23 temporadas en el Club le han servido para tener el respeto de su actual entrenador. Lo dicho, la poca memoria del fútbol…

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