España sigue profanando su memoria (2-0)

CRÓNICA Y VÍDEO. La Selección española volvió a perder contra una Holanda que fue superior y pudo repetir goleada. De Vrij y Klaassen hicieron los dos goles de manera casi simultánea y antes de que se cumpliesen los 20 minutos de partido. Juanmi, Morata y Vitolo (que debutó) tuvieron las mejores ocasiones de una Roja que continúa perdida en el desierto.

Hubo un tiempo en el que España dominó el planeta fútbol. La selección era el espejo en el que todos se querían mirar, ya fuesen clubes o equipos nacionales. Capitaneados primero por Luis Aragonés, el precursor, y después por Vicente del Bosque, la Roja tan solo cedía en algún que otro amistoso aislado. Cuando los amistosos humillantes se acumularon, la Eurocopa de 2012 dinamitó cualquier duda. Nunca jamás se habían ganado dos campeonatos europeos y un Mundial de manera consecutiva.

Fueron cuatro años intensos y casi perfectos, pero el invierno llegó. Algunos entendieron que su momento había pasado y decidieron dar un paso atrás. Xavi, Alonso o Villa no aguantaron el ridículo de Brasil. No estaban para arrastrar su legado. Otros, sin embargo, están empeñados en destruir su memoria. O al menos, manchar su recuerdo más reciente. Casillas lo hace en Madrid, aunque no es justo cebarse con Iker tras un partido que ni siquiera ha jugado. Sí es inevitable hablar de Vicente del Bosque.

El seleccionador será siempre el hombre que lideró la primera y hasta ahora única España que ha ganado un Mundial. Por si la copa de oro no fuese suficiente, el salmantino logró sumar una Eurocopa que calló muchas bocas. Entonces se habló de un posible retiro que el ex madridista se apresuró en desmentir. Seguiría hasta Brasil. Pudo marcharse como un héroe legendario, pero quizás entendió que hubiera sido lo sencillo. Del Bosque pudo bajarse del barco tras haber brindado a su tripulación el mejor viaje de su vida. Ahora, el transatlántico se hunde.

A Holanda le pasa con España algo parecido a lo que ocurre en nuestro país entre el Atlético y el Real Madrid. Los rojiblancos perdieron una dolorosa final en Lisboa y ahora solo saben humillar a sus vecinos. Les da igual que sea en Liga o en la Copa, en casa de la suegra o en la iglesia. La hinchada colchonera tiene partidos de sobra para tratar de olvidar aquel 4-1. La selección oranje cayó tras 116 minutos en los que pudo haber ganado el partido en dos ocasiones, pero un milagroso Casillas (quizás en el mejor momento de su carrera) permitió a Iniesta pasar al imaginario colectivo español.

En el Amsterdam Arena, lo que podía haber sido una pequeña revancha por el 1-5 de Brasil se transformó en el enésimo accidente. En menos de 20 minutos, la Holanda de Guus Hiddink ya mandaba por 2-0. Primero fue De Vrij quien mandó a la red un exquisito centro desde la izquierda obra de Sneijder. Para quienes aún tienen el reciente el Clásico, la estampa fue parecida al tanto de Jeremy Mathieu. Unos segundos después, en pleno apogeo oranje, Klaassen sacó los colores de Albiol y Piqué. Hasta en dos ocasiones pudo fusilar a De Gea ante la pasividad de los centrales.

Tal fue el despropósito que el zaguero del Napoli fue catapultado hasta la lista de trending topics nacionales. Del Bosque no tardó en aparecer. Esta vez, el pobre Casillas no tuvo que soportar un escarnio nacional. Mientras el pueblo volvía a llevarse una decepción en casa, Pedro y Juanmi Jiménez eran los únicos que trataban de salvar la imagen. Isco, el único que repetía en el once junto a Piqué, estuvo desaparecido. Mario Suárez fue un blanco fácil para sus detractores y Cesc tan solo tuvo que mantener su nivel habitual a estas alturas de la temporada.

A pesar de que Hiddink siempre ha coqueteado con el balón y ha construido equipos basados en la posesión y el buen fútbol (como aquella gloriosa Rusia que maravilló en 2008), en esta ocasión utilizó el plan de batalla cuadriculado y quizás arcaico de Louis van Gaal. Holanda no quiso la pelota, esperó las previsibles acometidas españolas y se lanzaba de manera veloz contra el marco de De Gea tras robar con facilidad.

Juanmi estuvo cerca de acortar distancias con un buen disparo desde la frontal. Pedro intentó la osadía de bailar a Vermeer, pero el canario no es Robben y el guardameta holandés no es Casillas. No hubo gol psicológico antes del descanso y la segunda mitad tan solo alargó la agonía. Con la cabeza en la próxima jornada, Del Bosque inició el festival de sustituciones. Vitolo pudo convertirse en internacional y a punto estuvo de hacerlo como goleador. Morata, con poco más de media hora de juego, fue quizás lo mejor del combinado nacional. Pidió el balón, quebró defensas, disparó y hasta forzó el gol (anulado) de Silva. El canario estaba en fuera de juego y además había taponado con la mano el disparo del nuevo ‘7’ español.

Holanda no necesitó nada especial ni reseñable en los segundos 45 minutos. Se limitó a hacer pasar el reloj y a intentar convertir alguna contra aislada. No fue así y el partido acabó con un 2-0 respetable, incluso entendible para los españoles, pero doloroso por el contexto. La Selección continúa envuelta en la etapa más dura y dolorosa de la revolución. La incógnita está en si el caos acabará antes de que comience la Eurocopa de Francia.

Twitter: @NJSaez

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies