El Bayern devuelve al Milan a su cruda realidad (3-0)

CRÓNICA Y VÍDEO. Esta vez los jugadores sí entendieron a Guardiola y el Bayern dio un repaso al Milan de principio a fin. Bernat abrió la lata con algo de fortuna y ya en la segunda parte, Götze y Lewandowski, con una volea brutal, se encargaron de hacer justicia a lo visto en el partido.

Pep Guardiola desafió a la prensa, a sí mismo y a las corrientes tradicionales de la táctica futbolista al presentar un once difícil de descifrar antes del comienzo del choque. Polivalencia, variantes y apuesta firme por jugadores jóvenes que demostraron tener mimbres de futuro como Højberg. El esquema de tres centrales (Rafinha, Boateng, Bernat) venía acompañado por Lahm y Rode, comodines de Guardiola, los jóvenes Højberg y Kimmich –la fortuna se cebó con él y tuvo que ser sustituido por Alaba-, el todocampista Arturo Vidal, el puñal Douglas Costa y un Mario Götze que demostró una vez más que es un espléndido mediapunta malgastado como ‘falso nueve’.

Mihajlovic, por su parte, puso en el tapete su once de gala a falta de Ménez y los posibles nuevos fichajes una vez confirmada la venta del club, incluido el dúo Bacca-Luiz Adriano, inoperante toda la noche.

Tras guardar un minuto de silencio por la muerte de Stephan Beckenbauer, el partido comenzó con una intensidad digna de un duelo de Champions League, con Arturo Vidal dejando claro que además de fútbol, es el encargado de aportar un plus de garra y agresividad a un equipo de mucho talento. Precisamente, talento exhibió un Douglas Costa que maravilló al espectador en cada acción, destrozando a los rivales con sus conducciones frenéticas, desequilibrando en transición y dejando algunos detalles –sombreros, controles- que pusieron la ‘samba’ a este duelo amistoso.

Poco importó el once de circunstancias presentado por Guardiola para la ocasión: el conjunto alemán ridiculizó a su rival durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Con Götze como falso nueve, eso sí, faltó la mordiente ofensiva necesaria para castigar en el marcador a un conjunto milanista que pecó de cobardía pese a contar con más titulares en el once inicial.

Largas posesiones sin premio contrastaban con un Milan encerrado en su área, pero por insistencia y merecimiento el Bayern se encontró con la fortuna cuando Juan Bernat, muy activo durante todo el encuentro, cruzó un disparo que acabó en el fondo de la portería tras rebotar en Zapata haciendo brindar al fútbol con el sentido común. Los jugadores peligrosos del Milan como Carlos Bacca pasaron tres cuarto de hora de turismo por Múnich sin ni una pelota que rascar mientras los jugadores del Bayern disfrutaban de movilidad, robaban a través de la presión y no sufrieron ni una sola ocasión.

Un Arturo Vidal más ofensivo que nunca estuvo a punto de aumentar la ventaja al estrellar un cabezazo al larguero, mientras Douglas Costa falló en la definición una jugada de vértigo en la que destrozó a la defensa visitante con violencia tras una pérdida de Honda. Sin embargo, el marcador no se movió y ambos equipos se marcharon al vestuario contentos, unos por las sensaciones mostradas y los otros por gozar de una desventaja salvable en la segunda mitad.

Sin más éxito pero sí con mayores intenciones salió el cuadro Lombardo en la segunda mitad adelantando líneas e incluso apretando al Bayern en algunas ocasiones. Carlos Bacca apareció en el partido tras una jugada marca de la casa en la que recortó y chutó con el exterior rozando el empate. Fue la primera llegada de un equipo con siete Champions en sus vitrinas, pero que demostró estar a años luz en términos futbolísticos del sofisticado –a veces más o menos pragmático- engranaje de Pep Guardiola. A la desesperada, De Jong dejó de lado al perro de presa y acomodó el cuerpo con elegancia para empalmar un balón en la frontal que a punto estuvo de transformarse en golazo, pero no era noche para goles visitantes.

Guardiola retiró a Douglas, Vidal y Boateng, pero dio entrada a otros pesos pesados como Lewandowski, Benatia y Muller situando a Götze en la banda. Los alemanes tardaron unos minutos en despertar, pero una vez se dieron cuenta de que su abismal baño de fútbol solo reflejaba un 1-0, decidieron buscar con vehemencia el segundo gol. Tras una jugada combinativa, Zapata le robó en boca de gol el tanto al delantero polaco e incluso Bernat pudo ampliar su cuenta particular con dos claras ocasiones. Mihajlovic aprovechó para dar oportunidad a jóvenes como Niang, Suso, Mauri o Calabria, además de introducir a Poli, Mexes, Matri, Montolivo y Abate sin conseguir el efecto soñado.

De nuevo agazapado el Milan, Götze encontró suerte gracias a su olfato ofensivo cuando una conducción de Lewandowski en el área reportó un balón suelto que el ex del Borussia Dortmund mandó a gol con un toque de interior ante el que Diego López, responsable de la ‘salvación’ milanista, poco pudo hacer. Minutos después, Lewandowski decidió dejar su huella en el partido con uno de sus habituales golazos:  tras un error de la zaga, Müller –siempre generoso- cedió al de Varsovia una pelota en plena caída y el polaco la enganchó con violencia para dejar pasmado al portero gallego.

Así las cosas, triunfo balsámico para un Guardiola más cuestionado por resultados que por fútbol y que ganó algo de margen respecto a la prensa local pero que deberá confirmar las buenas sensaciones mañana en la final de esta Audi Cup 2015 ante el Real Madrid para comenzar la Bundesliga con un mejor ambiente.

Twitter: @Diego_27Blues

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