El año más difícil para Pep Guardiola

El de Sampedor acumula críticas de prensa, afición y viejas glorias bávaras cuando va a comenzar su tercera etapa al frente del Bayern. La derrota ante el Wolfsburgo en la Supercopa alemana ha sido la gota que ha colmado el vaso y que ha desatado todo tipo de rumores en torno a la figura del ex técnico blaugrana. El Manchester City podría tener cerrado un acuerdo con él para la próxima temporada.

‘Nobody said it was easy’. ‘Nadie dijo que fuera fácil’. Mítica frase de ‘Fix you’, canción de Coldplay, el grupo favorito de Pep Guardiola y con el que motivaba ya al Barcelona antes de poner rumbo a Múnich. No fueron pocos los que pensaron que el de Sampedor escogía la oferta fácil al firmar por el Bayern. Que no se complicaba la vida y que se aseguraba de alguna manera ganar al menos todos los títulos nacionales por la evidente diferencia entre los bávaros y el resto de la Bundesliga.

El paso de los años ha evidenciado que lo que parecía “fácil” finalmente no lo ha sido. Que coger a un Bayern inmediatamente después de conquistar la triple corona y seguir manteniendo a la plantilla con ganas de ganar no es materia sencilla. Jupp Heynckes supo exprimir al máximo el potencial de uno de los mejores equipos de Europa durante los últimos años y dejó en manos de Guardiola un bloque sólido en defensa y letal en ataque. Sobre el papel, nada podía salir mal.

El ex del Barcelona empezó a fabricar un Bayern de su sello. Con sus pinceladas tácticas poco ortodoxas de las que nadie se quejó hasta que vinieron mal dadas. El ‘falso 9’ fue la primera variante táctica que suponía de verdad un cambio drástico respecto a la política deportiva de su antecesor. Nadie entendía por qué teniendo a Mario Mandzukic se inclinaba por situar a un hombre de segunda línea como referencia. Müller, Götze, Ribèry…pero rara vez un ‘9’ puro que tuviera presencia en el área.

Precisamente, una de los pocos momentos decisivos en los que optó por el perfil de delantero centro, fue para enfrentarse al Real Madrid en Champions 2014. El tiro salió por la culata y los blancos cerraron la eliminatoria de semifinales con un global de 5-0 que desató la primera crisis de Guardiola en el banquillo del Allianz. Incluso él mismo se atrevió a calificar la derrota como “la peor cagada de su carrera deportiva”. Y no era para menos…hay maneras y maneras de perder y el cuadro de Ancelotti había dado una bofetada a la que hasta entonces había sido su 'bestia negra' europea.

La otra variante que llamó la atención fue la de situar primero a Lahm y luego a Alaba como mediocentros. Dicen algunos que “para qué cambiar algo cuando funciona…” una frase de la que Pep Guardiola lleva pasando desde que tomara el testigo de Heynckes. Sus ganas por reinventar el fútbol acabaron poco a poco con la paciencia de una afición que no acababa de entender algunos movimientos del técnico catalán. Las viejas glorias bávaras también empezaban a tomar la palabra y a lanzar sus críticas sobre su figura. Todo se ponía cuesta arriba.

Haber ganado dos Bundesligas, una Copa alemana, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes en dos temporadas no significa nada para un club como el Bayern. El traspiés del último año ante el Barcelona supuso otro borrón notable en la hoja de ruta de Guardiola y parece que la de este año es la última bala para el asalto a la ‘Sexta’. Aunque siempre ha contado con el respaldo de los que mandan en el club bávaro, Pep ha estado en la diana desde el primer día de campaña oficial. Perder contra el Wolfsburgo le ha hecho empezar a perder crédito demasiado pronto.

El ex del Barcelona lo ha maquillado venciendo en la Audi Cup, otro logro menor que calma los ánimos pero nada más lejos de la realidad. Al descontento de la afición se ha sumado el de ex jugadores del club y el de una prensa alemana que ha llegado a especular con que ficha demasiados jugadores extranjeros y que la mayoría del vestuario no termina de asimilar un método extraño. Incluso han calificado de ‘irritante’ el comportamiento de un Guardiola excesivamente tenso en área técnica y sala de prensa en los últimos tiempos.

Lo que parecía una alianza hecha para ganar se ha convertido en la caja de los truenos. El binomio Guardiola – Bayern parte con menos crédito que nunca y las últimas informaciones apuntan a que su próximo destino será el Manchester City. En cualquier caso, tiene una temporada por delante para imponer su método y extender su reinado de Alemania a toda Europa. Su tercer curso ha empezado convulso, pero que se fije en su ‘colega’ Luis Enrique la temporada pasada. Guardiola tiene un reto: cambiar la opinión del entorno bávaro y dejar su sello en Münich para revertir el año más difícil de su carrera deportiva.

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