Casemiro y Jesé, los mejores cada uno en lo suyo

El Real Madrid ganó sin apuros al Levante en un partido que obligó a Rafa Benítez a experimentar. Toni Kroos jugó de mediapunta por primera vez desde que llegó al conjunto merengue, mientras que Bale volvió a la banda. Jesé, en la segunda parte, fue el mejor.

Keylor Navas: Solo tuvo que intervenir en una ocasión, pero lo hizo a su estilo. Con Benzema convertido en cazador, el nuevo 'gato' del Real Madrid está en la portería. Sus reflejos felinos le permitieron sacar un remate complicado a Deyverson con 1-0 que podía haber cambiado el partido.

Danilo: Volvía tras más de un mes de ausencia por lesión. Se dejó ver en ataque con algún tímido disparo, pero no puso en aprietos a Rubén. Se echó en falta más compenetración con los de arriba.

Nacho: Lo de siempre. Juega poco y parece que nunca ha dejado de hacerlo. Su labor es quizás la más complicada de todo el equipo, ya que sin apenas continuidad siempre rinde a un nivel notable. En las pocas ocasiones que tuvo que intervenir, lo hizo con seguridad.

Varane: Despejó todo por arriba, aunque estuvo demasiado tranquilo. Tanto que ni se dejó ver en ataque, algo que suele ser habitual en él.

Marcelo: Cuesta no reconocerle como el mejor lateral izquierdo del mundo. Con el brazalete de capitán, además, se creció. Fue un verdadero puñal y una ayuda constante para todos sus compañeros, que veían en él un alivio cuando no sabían a quién darle la pelota. Abrió el marcador tras una buena triangulación con Cristiano Ronaldo, habiendo sido él quien recuperó el balón. Lo hizo en un momento clave, ya que el Madrid empezaba a no saber qué hacer.

Casemiro: Si tiene suerte, está llamado a ser uno de los mejores centrocampistas del planeta. Lo tiene todo. Físicamente es un portento, tácticamente es un genio y hace magia para recuperar cualquier balón que pasa por su radio de acción. Por si fuera poco, a la hora de sacar la pelota tiene criterio, aunque no sea su labor.

Kovacic: Le tocó hacer de Modric, aunque lució poco. Hasta ahora había destacado siempre que Benítez le había dado entrada, pero esta vez, como titular, estuvo algo perdido. Dejó que fueran Casemiro y Kroos quienes hicieran todo el trabajo (y no tuvieron problema).

Marcos Llorente (76'): Es una de las grandes promesas de La Fábrica. Desgracidamente, no tuvo mucho tiempo para lucir sus virtudes. Aún así, no cometió errores e intervino con confianza.

Kroos: Por primera vez desde que llegó al Real Madrid jugó en la posición que tenía en el Bayern Múnich, la de mediapunta. No fue su mejor partido como merengue, pero sí el mejor de la presente campaña. Por fin se dejó caer por el área rival, probando a Rubén con varios disparos de la frontal. Impoluto a la hora de conducir y ceder la bola.

Bale: Se le vio algo cansado, quizás por eso Rafa Benítez no dudó en darle un respiro en cuanto llegó el descanso. No entró demasiado en juego, y casi siempre fue a la contra. De hecho, los mejores contragolpes del primer tiempo salieron de sus botas.

Lucas Vázquez (45'): Cada minuto que juega, Cheryshev pierde una oportunidad. Y el ruso está a años luz. No hay nada más que decir. Cuesta entender qué hace en el Real Madrid.

Isco: Tuvo una de esas tardes donde su talento, en lugar de entusiasmar, desespera al respetable. Se perdió en regates imposibles, buscando jugadas prodigiosas cuando lo más sencillo, lógico y rentable era disparar a portería. Tuvo una ocasión clarísima en el segundo tiempo para marcar, recibiendo en el área pequeña, e intentó controlar y engañar a su marcador. Hubo conato de pitada.

Jesé (68')Su representante pidió que tuviese minutos y no defraudó. Una declaración así puede suponer hasta el final de una carrera si el futbolista no responde, pero el canario fue el mejor del equipo desde el momento que pisó el césped. Ocupó la banda izquierda y permitió dar un respiro a Marcelo. No hubo defensa capaz de quitarle el balón, puso varios centros con calidad y acabó marcando el definitivo 3-0. Lo dijo Benítez, si juega así, no hay quien le pare.

Cristiano Ronaldo: Ante la ausencia de Benzema, fue el delantero centro del equipo. Remató todo lo que pasó por su alrededor, aunque al estar siempre cerca o dentro del área, pierde el factor sorpresa y es un blanco fácil para los defensores rivales. Siempre tenía a dos o incluso tres marcadores que le complicaban la vida. Aún así, fue capaz de hacer el 2-0 con un zapatazo desde 25 metros.

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