Marco Asensio quiso ganar y Benzema no pudo (2-2)

El Valencia logró puntuar de nuevo en el Santiago Bernabéu, algo habitual en la última década para los ches. El Real Madrid comenzó ganando gracias a un tanto de Marco Asensio, mientras que Carlos Soler y Kondogbia remontaron entre el primer y el segundo tiempo. En la recta final, el mallorquín puso las tablas. Benzema falló más de cinco goles claros.

Nadie podía imaginar que Superman, un Dios invencible con poderes infinitos, hincase la rodilla ante un mortal avalado por su fuerza, su ingenio y su majestuosa cuenta corriente. El murciélago de Gotham le ganó la batalla tanto en los libros como en el cine, llegando a tenerle a merced en esta última adaptación. Con el murciélago de Mestalla pasa algo parecido. Da igual el momento en el que se enfrente al 'superequipo' de la capital, siempre es capaz de hacerle sufrir.

En el Bernabéu, los ches suman cinco empates en los últimos siete años. Es cierto que no ganan desde 2008, casi una década, pero han hecho perder varias Ligas a los merengues en los últimos años. Hace unos escasos meses estuvieron a punto de 'reventar' otra, de no ser por un milagro de Marcelo a última hora. Quizás lo mejor que le ha podido pasar al Real Madrid es enfrentarse a su verdadera gran némesis en agosto, y no en mayo.

Lo llamativo de la cita del domingo es que el resultado pudo haber sido una goleada local de escándalo. Hubo ocasiones cuyo final resultó obsceno. Impensable. Un insulto a la inteligencia del espectador, que no podía comprender cómo es posible fallar constantemente. Para más inri, casi todas las jugadas llevaron la firma de Karim Benzema. Es posible ver a un equipo gastar balas contra el marco rival, pero es difícil recordar a un jugador tan negado a portería como el francés ante e Valencia.

El partido arrancó con una posible mano de Vezo no señalada (los arbitrajes de Fernández Borbalán darían para otra crónica) y un dominio merengue. El balón no faltó en la bancada local. Las posesiones fueron largas, permitiendo a todos los efectivos de Zidane incorporarse al campo rival en busca del gol. Así fue como surgió el 1-0. Tras una interminable combinación, el Valencia recuperó la bola tras un arriesgado cambio de juego. Rodeados por futbolistas merengues que habían subido al ataque, Marco Asensio interceptó con rapidez, cabalgó hasta la frontal e hizo magia. Golpeo con el interior, efecto endiablado y Neto entregado. Gol.

Ahí fue cuando entró en juego la inestimable efectividad valencianista en el Santiago Bernabéu. En cuanto olieron el área de Keylor Navas, le mojaron la oreja. Gayà penetró por la banda izquierda con inteligencia, esperó a Lato para que el joven lateral le doblase y éste último cedió a Carlos Soler desde la línea de fondo para que el centrocampista fusilase a Keylor Navas. 1-1.

Fueron los minutos más igualados del encuentro, con un Valencia sin complejos y un Real Madrid algo más temeroso. No duró mucho, ya que a partir del minuto 30 el asedio continuó. Precisamente, fue cuando Karim Benzema inició su particular Vía Crucis. El galo recibió un gran pase en la frontal, rompió a su marcador por fuera dentro del área y, escorado a la derecha, cruzó el disparo. Pese a ser raso, durísimo para el guardameta, Neto estuvo magistral para lanzarse a despejar con la mano.

Poco después, era Isco quien se emborrachaba de clase en el área. El malagueño tiene tanto fútbol que a veces no sabe qué hacer con él. Se nos rompió el amor de tanto usarlo, que diría aquella. El 22 cazó un balón larguísimo dentro del área, regateó a su marcador y obtuvo una posición inmejorable para batir a Neto. Sin embargo, quiso buscar la gloria y tiró otro regate innecesario, perdiendo el balón y desperdiciando el gol.

Justo antes del descanso, llegó el primer error inexplicable de Benzema. Gareth Bale, muy lejos de su nivel, logró servir un pase al área pequeña para Karim. A escasos metros de la portería, con Neto vencido, remató de tacón y el balón se perdió como si de un despeje de su marcado se tratase. De hecho, de no seguir la jugada, cualquiera habría imaginado que aquello había sido obra de un defensa. No, fue el 'nueve' del Real Madrid.

Como las desgracias nunca vienen solas, en el 45 Benzema puso el punto y final al primer tiempo desperdiciando otro buen centro, esta vez desde la derecha y de Toni Kroos. El francés se anticipó perfecto al remate, pero a la hora de apuntar volvió a equivocarse de coordenadas. Su cabezazo se perdió cerca del segundo palo.

Tras la reanudación, y con Isco en el vestuario indispuesto, el asedio del Real Madrid no se hizo esperar. A Benzema se sumaron Marcelo, Casemiro, Modric y Bale, todos tratando de batir a Neto con un brainstorming de remates. Los hubo de todos los colores y desde todas las posiciones. Todos tenían el mismo final, aunque con diferente trato. Los que no detenía el guardameta, se marchaban a cámara lenta, cerca del marco.

El Madrid perdonó y el tópico comenzó a tomar forma. A los 70 minutos, el Valencia reapareció para asustar al Bernabéu con un lanzamiento directo de Dani Parejo. El centrocampista le pegó desde 30 metros en busca de la escuadra del palo largo y Keylor Navas tuvo que volar. Siete minutos más tarde, Kondogbia no perdonaba. Un rápido contragolpe che acababa con un centro raso para Rodrigo Moreno, que controló en el primer palo. Sin posibilidad de remate, bien reducido por su marcador, el español se las ideó para aguantar el balón y cedérselo al recién llegado desde el Inter, al que se le podía ver la sonrisa antes de rematar. 1-2.

La respuesta local fue casi inmediata. En el minuto 83, Marco Asensio volvió a pedir su cuota de protagonismo haciendo el empate con una falta directa desde la frontal. Situado en una posición casi idéntica a la de su primer gol, el atacante repitió el golpeo. Con casi 10 minutos por delante, el Bernabéu creyó en la remontada.

Sin embargo, Benzema se empeñó en que el sueño se transformase en pesadilla. Su noche acabó con tres ocasiones más que rozaron lo paranormal. Primero, le 'robó' a Mayoral un remate franco en el área pequeña, adelantándose al canterano para rematar muy forzado. Después, se encontró un balón perfecto en el área pequeña tras un disparo de Asensio. El lanzamiento rebotó en un defensa y cayó muerto, quieto, como si de un 'superpenalti' se tratase. El francés, en una posición inmejorable, se acercó sin oposición y la mandó fuera. Surrealista.

Con parte del respetable apostando por los pitos, aún hubo tiempo para la enésima carambola. El punto y final a una noche aciaga para el delantero llegó con un remate de cabeza a la escuadra, un paradón de foto de Neto y su rechace al palo. Increíble, pero cierto. Tan increíble como que el VAR no se haya podido implementar en LaLiga por culpa de la Federación, permitiendo que se escapen penaltis como el que sufrió Marcelo en los últimos minutos. Aunque, siendo justos, con cualquier delantero ligeramente acertado poco hubiera importado que el colegiado fuese Fernández Borbalán.

Twitter: @NJSaez

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies