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El mundo sigue siendo de Cristiano Ronaldo (4-2)

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El Real Madrid jugará las semifinales de la Champions League por séptima temporada consecutiva después de remontar un partido que perdió 1-2 en los 90 minutos. En la prórroga, Cristiano Ronaldo volvió a ser el héroe completando un hat-trick al que Marco Asensio puso la guinda. Antes, el Bayern se había adelantado por mediación de Lewandowski y Sergio Ramos. Arturo Vidal fue expulsado antes del final.

Estaba llamada a ser la eliminatoria más igualada de la Champions League, una final anticipada entre los dos mejores equipos del continente. El campeón y un candidato perenne, siempre presente en las fases finales del torneo. Durante los 90 minutos, el choque cumplió a lo grande con lo prometido. Hubo tensión, nervios y una igualdad insultante. Respeto máximo entre dos gigantes que se odian y admiran a partes iguales. Un Clásico, pero sin política. Solo pura ambición deportiva. Una rivalidad sana.

Pero al final, pesó el espíritu blanco. Un espíritu más poderoso que nunca. Hay muchas formas de jugar al fútbol. Todas buscan un objetivo, estar lo más cerca posible de la victoria final. La del Real Madrid parte de lograr la victoria, el cómo se decide sobre la marcha. Solo así se explica que un partido que los locales perdieron al término de los 90 minutos acabase 4-2, con un 6-3 en el global de la eliminatoria que es un mensaje a Europa.

Y eso que el Bayern entró en el partido mucho mejor que los de Zidane. Con la necesidad de hacer dos goles, los alemanes estuvieron a punto de abrir el marcador a los ocho minutos. Ribery, otro futbolista con el síndrome de Benjamin Button, apuró hasta la línea de fondo tras un buen pase de Alaba y tiró una asistencia inmejorable para Thiago. El español se lanzó en el corazón del área para rematar y Marcelo, providencial, sacó el remate con la espalda. El rechace cayó a Robben, escorado a la derecha, pero Keylor reaccionó a tiempo para achicar. El holandés mandó su remate al lateral de la portería.

Al Madrid le costó quitarse de encima a un rival que busca continuamente arrinconarle en una esquina. Los blancos, como Rocky, lograban esquivar los envites visitantes, pero se mostraron muy erráticos a la hora de construir. Isco lo intentó durante los primeros compases, pero acabó desapareciendo progresivamente. Decepcionante partido del malagueño y un jarro de agua fría para los que pidieron su titularidad con alevosía durante las últimas horas. Casemiro tampoco arrancó fino, fallando pases que pudieron comprometer a su equipo, pero acabó redimiéndose con otra de sus habituales lecciones en la recuperación. Un seguro de vida a partir de la media hora de juego.

Fue a partir de entonces cuando los blancos comenzaron a mandar en el encuentro. Carvajal probó fortuna con un duro disparo desde 30 metros que atenazó a los germanos. Unos instantes después, el lateral volvía a la carga con un peligroso centro al área. Neuer quiso atajar y cantó, dejando el balón franco en la frontal del área. Kroos, que estaba loco por marcarle a su ex equipo (buscó la portería constantemente), batió al guardameta con un incisivo remate, pero Boateng apareció milagrosamente para despejar en la línea.

Es llamativo escribirlo teniendo en cuenta que fue el héroe de la eliminatoria, con cinco goles en dos partidos, pero Cristiano tuvo 70 minutos calamitosos. Su calvario empezó a los 35, cuando se escapó en un dos para uno inmejorable junto a Benzema. El francés corrió más de 30 metros completamente solo esperando la asistencia del luso, tirado hacia la derecha, pero éste quiso jugársela y acabó sin ángulo, con un absurdo disparo que Neuer despejó sin problemas. Karim apenas protestó, quizás porque sabe que con Ronaldo es mejor callarse por lo que pueda pasar después.

La superioridad local, insultante durante este tramo, se extendió hasta el minuto 50 del choque. Fue entonces cuando Casemiro derribó a Robben en una de las pocas escapadas de los de Ancelotti. El Bernabéu lo discutió, pero fue penalti. Lewandowski, desacertado hasta entonces, no falló desde los 11 metros. Un duro golpe que los merengues no encajaron bien, con un nerviosismo que permitió a los bávaros meterse en la eliminatoria.

Hubo incertidumbre e incluso algo de pavor en las gradas del Bernabéu, sabedores de que un 0-2 podía ser definitivo. Sin embargo, un contragolpe permitió a los blancos volver a respirar. En el primero, Carvajal llegó hasta la frontal con potencia, pero sin control. Cuando lo tenía todo para asistir a Cristiano, quiso definir y la defensa se le echó encima. Apenas un minuto después, en el 76, Casemiro convertía un robo en la banda derecha en un servicio teledirigido a la cabeza de Cristiano Ronaldo, que esperaba el remate en el corazón del área. La conversión del luso en ariete le llevó a rematar cruzado, batiendo una vez más a Neuer.

El tanto desató el júbilo en Chamartín, que sufrió un gatillazo casi instantáneo. Cosas del directo. Nada más sacar de centro, el Bayern buscó rápido el área local con un centro a la frontal. Müller controló con el pecho, la pelota rebotó en Nacho, después en Sergio Ramos... Y gol. Los más despistados incluso se perdieron el 'remate', viendo únicamente a Keylor Navas arrastrándose por el suelo intentado salvar el balón. Un clásico de la temporada, el costarricense descolocado sin saber dónde está su portería. Se busca fax en las oficinas de Concha Espina...

Lejos de lanzarse hacia el marco merengue, el Bayern decidió jugar con el cronómetro y buscar la prórroga. Un plan que se les volvió en contra en el minuto 83, cuando Arturo Vidal era expulsado por doble amonestación. El chileno, siempre acelerado, no merecía esa cartulina. No obstante, pudo verla hasta en tres ocasiones antes. Cosas del karma, quizás. Al final, hubo remate de Sergio Ramos en el 94, pero se marchó desviado. Había que jugar prórroga, como en 2012.

Con el Bayern concentrado en llegar a los penaltis y el Real Madrid muy tocado físicamente, Lucas Vázquez y Marco Asensio fueron dos balones de oxígeno que el conjunto de Zidane agradeció infinitamente. El primero apoyó en sus compañeros en todas aquellas zonas donde la cabeza quería llegar pero las piernas no respondían. El segundo volvió a demostrar que el debate Isco-James es absurdo cuando él está disponible.

La pareja salida desde el banquillo protagonizó la primera gran ocasión de la prórroga. Lucas Vázquez se escapó por la izquierda y cedió par a Marco Asensio en el corazón del área. El mallorquín podía probar a romperla en el segundo palo, pero buscó sorprender con un sutil toque al primero. Cosas de genios. Neuer, imperial, reaccionó como una gacela para despajar con una mano cuando el esférico se colaba.

No tuvo tanta suerte cinco minutos después, cuando Cristiano Ronaldo volvió a aparecer. El luso cazó un centro de Ramos desde la izquierda que buscaba la entrada de Carvajal en el área por la derecha. Toda la defensa entendió esa jugada, por lo que el siete controló en solitario, tuvo tiempo para pensar y definió ante Neuer pudiendo elegir la forma más infalible.

Fue el desahogo que necesitaba un Real Madrid que había sufrido más de lo que hubiera imaginado tras el cómodo 1-2 de Múnich. A partir de ahí, la goleada era cuestión de tiempo. Marcelo se apuntó a la fiesta tras el corto receso de la prórroga y firmó una de las jugadas de la noche. Robó en campo contrario, se marchó de tres jugadores con un autopase como si estuviera en las calles de Brasil y, una vez mano a mano con Neuer, regaló el hat-trick a Cristiano Ronaldo. Remontada en el 110, un número que vale por las dos ultimas Copas de Europa blancas.

Dos más tarde, en pleno éxtasis merengue, Marco Asensio emuló a Marcelo. El mallorquín, probablemente el talento bruto más incipiente de la escuadra merengue, volvió a prometer un futuro brillante. Progresó hasta el área alemana asustando a Hummels con un amague constante, se escoró lo necesario hacia la derecha y cruzó el balón, imparable para un Neuer que andaba dolorido tras la jugada anterior.

Un final de órdago, inmejorable. Séptima semifinal consecutiva para un equipo llamado a dominar el planeta fútbol durante los próximos años. Al reinado de Cristiano, empeñado en mantener su corona pese a que esta temporada parecía echarla a perder en más de una ocasión, se suman numerosos paladines dispuestos a luchar por la causa madridista. Corren buenos tiempos para lucir una casaca blanca.

  • Ficha técnica

REAL MADRID: Keylor Navas; Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos (Kovacic, 114'), Modric; Isco (Lucas Vázquez, 71'); Cristiano Ronaldo y Benzema (Marco Asensio, 64')

BAYERN MÚNICH: Neuer; Lahm, Hummels, Boateng, Alaba; Xabi Alonso (Müller, 75'), Vidal; Ribery (Douglas Costa, 71'), Thiago, Robben; Lewandowski (Kimmich, 87')

Goles: Lewandowski (52'), Cristiano Ronaldo (76', 104' y 110'), Sergio Ramos (PP, 77'), Marco Asensio (112')

Árbitro: Viktor Kassai. Expulsó a Arturo Vidal por doble amonestación (5' y 84'). Amonestó a Casemiro (39'), Hummels (70'), Xabi Alonso (74'), Robben (100')

Estadio: Santiago Bernabéu.

Twitter: @NJSaez

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