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Las rotaciones le cuestan tres puntos al Barça en Balaídos (4-3)

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El FC Barcelona protagonizó la segunda sorpresa de la jornada al dejarse los tres puntos en Balaídos tras un planteamiento inicial de Luis Enrique sin Rakitic y sin Iniesta que le terminó costando caro, hasta el punto de irse 3-0 al descanso. En la segunda mitad, el Barça logró reaccionar, pero una ‘cantada’ de Ter Stegen terminó de hundir a los azulgrana, que finalmente pudieron acortar distancias.

Por mucho que lo hubiera advertido Luis Enrique en rueda de prensa, al asegurar que Balaídos no era un terreno para confiarse, parece que él mismo no se aplicó su ‘cuento’. Siguiendo con la filosofía de la rotaciones, optó por sustituir a Rakitic y a Iniesta en el mismo duelo, sobrecargando a un Busquets que no estuvo muy afortunado en la primera mitad. Mérito también de un Celta que, además de presionar muy bien arriba, no descuidó su retaguardia.

Aunque el Barça intentó hacerse con el partido, pronto se empezó a ver que esa máquina, con Rafinha y André Gomes en la medular, no estaba bien engrasada. Tras los primeros acercamientos, teñidos de azulgrana, con un Neymar que asumió su rol más el de Leo Messi, bajando a recibir constantemente, el primer tanto llegó, y no fue ni de la ‘S’ ni de la ‘N’.

Un error de Busquets al recibir un balón corto de Ter Stegen propició la recuperación de un Celta que, rapidísimo, encarriló el camino a portería. Pione Sisto, encarando desde la derecha, cruzó la pelota a la perfección, ajustadísima, para encontrar el hueco justo entre el defensa y Ter Stegen, y hacer el primero de la tarde.

Con Balaídos explotando en júbilo, aún tendrían tiempo de celebraciones quizás precipitadas, teniendo en cuenta que terminaron comiéndose las uñas. El Barça, aún perdido, vio incapaz a Iago Aspas de controlar un balón larguísimo, que partió en velocidad completamente solo, encabezando un contragolpe ante dos defensas. Piqué optó por cubrir la zona, pero el delantero, muy astuto, cruzó el esférico eludiendo la pierna del central para volver a batir a Ter Stegen.

Y sin tan siquiera dar tiempo a su público para que tomara asiento, llegó el tercero. Un nuevo error del Barça en la salida de balón, esta vez de Jordi Alba, hizo que el Celta volviera a anticiparse a la defensa, que llegó tan forzada a cubrir que Mathieu terminó empujando el balón hacia su propia portería.

Parecía insólito lo que estaba ocurriendo, tanto que Luis Enrique decidió mandar a calentar a Iniesta, al que daría entrada nada más comenzar la segunda mitad… y se notó. En la segunda parte, el Barça fue el Barça, con su estilo de juego tan característico, capaz de remontar lo que se intuía una goleada, a pesar de que en esta ocasión no se llegó a materializar.

Fue Andrés el que, a los diez minutos de que volviera a rodar el balón, envió un auténtico caramelito que Piqué, goloso, no dejó escapar. Por su altura, se elevó más que el resto de la defensa viguesa y, con un testarazo, acortó distancias. Tan solo unos compases después, Hugo Mallo, desbordado por la cantidad de trabajo que estaban teniendo los zagueros en esta segunda mitad, midió mal ante André Gomes y lo derribó en el interior del área.

Sergio esperó hasta el último momento para tirarse, con la esperanza de emular a un Diego Alves que agranda su leyenda en cada partido. Sin embargo, Neymar lo engañó bien y envió un disparo raso a la izquierda, haciendo el segundo tanto blaugrana, el de la esperanza, el que hizo que el banquillo se viniera arriba.

Pero cuando el Barça atravesaba sus mejores minutos, Ter Stegen arriesgó en exceso en una jugada que terminó costándole muy cara. El guardameta alemán quiso combinar hacia la izquierda, con la mala suerte de que el balón topó con el Tucu Hernández que, solo ante él, remató e hizo el cuarto de la noche.

Con los remordimientos por su ‘cantada’, aún tuvo la oportunidad Iago Aspas de hacer el quinto, pero se pasó cruzando la trayectoria de la bola y el alemán no tuvo ni que intervenir. Antes de que se cumpliera el tiempo reglamentario, Piqué hizo que los azulgrana volvieran a soñar al anotar el tercero, aunque los de Luis Enrique hubieran necesitado más tiempo para hacer efectiva la remontada.

Si Ter Stegen no hubiera cometido el error el Barça podría haber conseguido el empate, o si Luis Enrique hubiera optado por rotar a uno en lugar de a dos de sus titulares en la medular la primera parte hubiera sido diferente… o no, pero esto es fútbol, y el resultado final es lo más importante. Tres puntos que se quedan en Balaídos, merecidos para un Celta que, con trabajo y esfuerzo, ha conseguido superar la mala racha con la que arrancó la temporada.

Ficha técnica: Celta 4 - 3 Barcelona (3-0 al descanso)

Celta: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Roncaglia, Cabral, Sergi Gómez; Radoja, Wass (Jonny, min.83), P. Hernández; Sisto, Bongonda (Marcelo Díaz, min.62), Aspas (Guidetti, min.88).

Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Mathieu, Jordi Alba (Alcácer, min.81); Busquets (Denis Suárez, min.76), André Gomes, Arda Turan; Rafinha (Iniesta, min.46), Neymar, Luis Suárez.

Goles:

1-0, min.22, Sisto.

2-0, min.32, Aspas.

3-0, min.33, Mathieu en propia puerta.

3-1, min.58, Piqué.

3-2, min.64, Neymar de penalti.

4-2, min.77, P. Hernández.

4-3, min.87, Piqué.

Árbitro: Vicandi Garrido (C. Vasco). Amonestó a Busquets (min.45), Piqué (min.74) y Luis Suárez (min.88) en el Barcelona y Hugo Mallo (min.63) en el Celta.

 
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